2DO.
MANDAMIENTO: NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
Debemos tener
un gran respeto al santo Nombre de Dios y no pronunciarlo nunca de manera irrespetuosa
o innecesaria. No debemos jurar en falso o sin necesidad. Jesús nos enseñó
a decir en el Padrenuestro: Santificado sea tu Nombre.
Lo repetimos
muchas veces al hacer la señal de la Cruz y al decir la invocación:
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo (haciendo una inclinación
de cabeza).
Qué
hermoso es saber usarlo bien en la vida ordinaria: gracias a Dios; si Dios quiere,
Dios mediante, con el favor de Dios, Dios te guarde, adiós, que Dios
te bendiga, que Dios te acompañe, vaya usted con Dios, etc. Acostúmbrate
a expresarte así.
A)
¿ Qué nos manda ?
1. respetar el nombre
del Señor con nuestra lengua ( en el antiguo testamento los israelitas
no se atrevían a pronunciar el nombre de Dios porque era sagrado).
Esto porque el nombre de Dios es santo. Sólo debemos invocarlo para
adorarlo, alabarlo, bendecirlo (este es su verdadero contexto, lo sagrado).
2. dar testimonio del nombre del Señor, confesando nuestra fe íntegra
(ya sea con la palabra o con obras, ej.: los mártires lo hicieron con
su vida y con su sangre), explicando el contenido de la fe, la existencia
del cielo, el purgatorio y el infierno, predicando las verdades eternas sin
miedo, sin ser demagogo.
3. ser fieles y respetar las promesas, votos o compromisos que se hacen a
Dios (religiosos: pobreza, castidad y obediencia), porque se compromete el
honor, la fidelidad y la veracidad de Dios. Es preferible no hacer promesas
a hacerlas y no cumplirlas, pero tampoco es bueno no comprometerse en nada
ya que Dios bendice la generosidad y desaprueba la tacañería.
El voto es una promesa hecha a Dios libremente por la que una persona en sus
plenas facultades se obliga de forma voluntaria delante de Dios a hacer u
omitir algo. (lo pueden hacer también los seglares, ej.: en esta cuaresma
no tomo vino, no fumo, etc.).
B)
¿ Qué nos prohibe ?
- abusar del nombre de
Dios, de Jesús, de la Virgen, de los santos, sin necesidad. Se debe
hacer un uso reverente de ellos.
- ser infiel a las promesas
o votos hechos en nombre de Dios, pues sería hacer a Dios un mentiroso.
La gravedad de este pecado viene del grado de compromiso de esa promesa (Dios
llena la medida de cada uno).
- blasfemar, que es proferir
con la boca palabras de odio, reproche, desafío contra Dios (ej.: ¿
por qué nos pasa esto ?, ¿ por qué esta enfermedad ?,
te odio) o ya sea interiormente (de pensamiento). Esta blasfemia se extiende
a palabras contra la Iglesia, sus autoridades, los santos, María y
todas las cosas sagradas. Recurrir al nombre de Dios para reducir, someter
un pueblo a la servidumbre es un pecado grave.
- las palabras mal sonantes
que emplean el nombre de Dios, de la Iglesia, de los santos.
- el uso mágico
del nombre de Dios (Ej.: sectas, umbandistas, candombleses).
- el juramento en falso.
Jurar es tomar a Dios como testigo de lo que uno afirma, invocar la veracidad
de Dios como garantía de la propia veracidad, por lo tanto si miento,
estoy diciendo que Dios miente (ej.: el juramento de Herodes). Cuando el juramento
es exigido por autoridades civiles ilegítimas, puede ser rechazado
y debe ser rechazado cuando es impuesto para fines contrarios a la dignidad
de las personas humanas y de la Iglesia (ej.: los masones).
- el perjurio, que es hacer
bajo juramento una promesa que no se tiene intención de cumplir o que
después de haber hecho ese juramento no se mantiene. Constituye una
grave falta de respeto hacia el Señor. Si se hace obligado, con temor
o por violencia, se aminora la culpa.
C)
Consecuencias
- el nombre cristiano
que se nos confiere en el bautismo debe ser un nombre digno (no debe ser
ajeno al sentir cristiano).
- la señal del
cristiano debe hacerse con respeto (es conveniente rezar antes de iniciar
cualquier actividad en el nombre del Padre).
- el nombre de todo
hombre es sagrado, porque el nombre es la imagen de la persona. Exige el
respeto en señal de la dignidad del que lleva ese nombre (Is 43-1,
Dios llamará a cada uno por su nombre).
Resumen
- ¿Qué nos
manda el segundo mandamiento de la Ley de Dios?
El segundo mandamiento
de la Ley de Dios nos manda respetar y usar bien el nombre del Señor
porque es santo.
¿Qué
nos prohibe el segundo mandamiento de la Ley de Dios?
El segundo mandamiento
de la Ley de Dios nos prohibe todo uso injurioso del Nombre de Dios, de Jesucristo,
de la Virgen María y de los santos.
- ¿Qué es
jurar?
Jurar es poner a
Dios por testigo de lo que decimos o prometemos.
- ¿Debemos poner
nombres cristianos a los niños?
Sí, debemos
poner nombres cristianos a los niños al bautizarlos, para ponerlos
bajo el patrocinio de un santo y encomendarlos a su intercesión.
