3ER. MANDAMIENTO : SANTIFICAR LAS FIESTAS

Dios nuestro Señor quiere que cada semana le dediquemos un día de fiesta para darle gloria y para nuestro bien y descanso.

Ese día ya no es el sábado como en el Antiguo Testamento, sino que la fiesta es el domingo, porque es el día en que Jesucristo resucitó gloriosos del sepulcro.

Los Apóstoles comenzaron a celebrar este día de la Resurrección y la Iglesia ha puesto en este mismo día la obligación de oír Misa entera todos los domingos y feriados religiosos de precepto juntamente con el descanso dominical.

Cuando no hay sacerdote o existe algún impedimento grave para asistir a la Santa Misa, se ha de procurar participar en una liturgia o en oraciones especiales al Señor; además que hay que santificar y observar el descanso dominical.


A) Sentido del domingo y de las fiestas

B) Prioridades

  1. la atención a la familia que es el ambiente natural del ser humano (para charlar, pasear, convivir y no encerrarse).
  2. cultivar el espíritu, que lo logramos yendo a misa, leyendo, escuchando música, yendo a conferencias, conciertos, ejercicios espirituales, obras culturales, al cine sano.
  3. el ideal es unir estas dos prioridades acercándose la familia a Dios (ej.: peregrinando a Luján para consagrar a nuestros hijos). Puede darse que tengamos que trabajar por razones justificadas y Dios contempla esto siendo ofrecido este día como una misa vivida con el trabajo.
  4. el participar en la misa dominical es un testimonio maravilloso de que somos la familia de Dios. Es también un testimonio de caridad y unidad entre los hermanos y es un medio para reconfortarnos mutuamente.
  5. los días de precepto en Argentina son: 1/1 (Madre de Dios), 8/12 (Inmaculada Concepción), 15/8 (Asunción) y el 25/12 (Navidad). El código canónico agrega el 6/1 (Epifanía), 19/3 (San José), 29/6 (Santos Pedro y Pablo). Tanto el jueves como el viernes santo hay que vivir la Pasión junto a Cristo y no irse de "vacaciones ".

C) Pecados

Resumen

En síntesis, se peca contra este mandamiento cuando no se dedican los días de fiesta a un adecuado descanso y a acercarse un poco más a Dios.