6TO. MANDAMIENTO: NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS Ó RESPETA EL SENTIDO SAGRADO DE TU CUERPO

Introducción

I) El sexo y lo relacionado con él en tiempos pasados se consideraba algo malo, un tabú. Hoy en día se ha pasado al otro extremo, en donde hay ausencia de pudor. Los extremos son malos. Hay que tratar este tema con respeto, discreción y pudor.

II) La causa de estos dos errores se basa en que ni antes ni ahora se supo integrar la sexualidad dentro de la dignidad de la persona humana, es más, se quiere separar la sexualidad de la personalidad. Pero en cuanto sepamos integrarla, no se darán los atropellos ni las degradaciones sexuales.

III) Existen muchos sofismas y errores:

a) hoy se hace creer al joven que todo uso del sexo está legitimado por la misma naturaleza de uno; por ello, dicen algunos psicólogos, se debe satisfacer "esta necesidad" (masturbación, adulterio). No es así.
b) que el hombre es dueño de su cuerpo, por lo tanto, hace de él lo que quiere. Se nos ha dado como un don y con unas características: si nos casamos es para engendrar vida y si nos consagramos es para entregar nuestro cuerpo a Dios. Se dice que nadie debe ponernos restricciones y menos la Iglesia. Esta debe hablar con restricción y claridad. Freud decía que si alguien nos pone restricciones, nos reprime y trae problemas psicológicos. Es muy importante la higiene mental, la gimnasia.
c) hoy hay que buscar la mayor satisfacción del sexo, para eso lo tengo, y evitar el mínimo inconveniente (sida, enfermedades venéreas, embarazos) con campañas de distribución gratuita de preservativos.
d) el sexo no es necesariamente fruto o complemento de una interrelación profunda de personas. El otro cuenta en cuanto me satisface y no como persona. En las relaciones prematrimoniales se busca el placer sin compromisos. En el matrimonio el sexo es fecundo, puro y perfecto, fuera de él es estéril y egoísta.
e) el uso del sexo no afecta a la persona en su conciencia, sólo al cuerpo. Se dice que es externo, independiente y que no debe rendirle cuentas al alma.

IV) Consecuencias de estos errores:

    1. el amor queda reducido a genitalidad, es decir, al nivel físico de la sexualidad y esa sexualidad al instinto pasional y no racional. Lo animaliza, lo degrada.
    2. la comercialización del sexo (prostitución, abuso de menores, exhibiciones).
    3. las fronteras entre sexología y pornografía se rompen (por ej. en los libros).
    4. trastornos patológicos vinculados al mal uso de la sexualidad.
    5. crímenes y delitos con fondo sexual.
    6. la perversión de la sexualidad, es decir, como el sexo es legítimo hago lo que quiero y por eso me permito tener relaciones con alguien del mismo sexo (Sodoma y Gomorra).
    7. se ayuda a los países del 3er. mundo con campañas de esterilización y de anticonceptivos, para que puedan satisfacer sus deseos sexuales, sin tener hijos. No se enseñan los métodos naturales, no se les da de comer.

V) Partimos de una afirmación: la sexualidad humana no es una simple realidad física o biológica (si fuera así, estaría permitido todo) sino una característica íntima de la persona humana distinta a la sexualidad puramente animal, por eso, quedarse en la descripción anatómica de los órganos es impedir el conocimiento profundo del misterio de la sexualidad humana a los ojos de Dios.
Hay que saber distinguir sexualidad, genitalidad e instinto.

VI) El sexo es algo bueno, querido por Dios y lo tenemos que emplear como El quiere. No es sólo una función fisiológica que se agota en la fisiología, sino que para entenderlo siempre debe estar unido al amor y a la familia y allí lo ennoblece. Este amor es la gran fuente de felicidad porque Dios es amor y el matrimonio es el núcleo social donde se desarrolla humanamente la relación del hombre y la mujer, fuera del matrimonio no hay relación humana sino egoísmos que quieren satisfacerse y en ese matrimonio las tendencias se encauzan (sentimientos, afectos, entrega, sexualidad, sacrificios, abnegación, donación, capacidad de aguante) y así no se convierte la sexualidad en el centro de esa unión.
Hay que saber integrar el amor afectivo, sexual, amoroso y espiritual. En el matrimonio todos son importantes, mientras que en la vida consagrada, el sexual, se sublima.

Dimensión antropológica de la sexualidad

I) Introducción

Las relaciones o uniones extranaturales (hombre-hombre, mujer-mujer) no son permitidas por la Iglesia. Tenemos que ser críticos con esta permisividad de la sociedad que cuenta con la complicidad de los medios de comunicación.
El hombre es una unidad indisoluble de cuerpo y alma, esto nos lo dice la filosofía. No es un alma sola ni un cuerpo solo, ni tampoco el cuerpo es un añadido del alma (Descartes).
Todo lo que afecta a uno afecta también al otro.
El cuerpo goza de una dignidad especial, por esa alma espiritual que tenemos ya que es imagen de Dios, libre e inteligente. El alma ennoblece al cuerpo; por eso San Pablo decía que "nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo".
El cuerpo debe estar a la altura de las exigencias del alma; libre y no esclava de las pasiones, inteligente y no cegada.
Por tanto: a) el cuerpo es la expresión, el símbolo externo del alma. Cicerón decía que "los ojos son el espejo de mi alma". Ella se expresa a través del cuerpo. El cuerpo refleja el alma, manifiesta su interioridad. Cuando ella está sucia, el cuerpo expresa su suciedad. b) el cuerpo humano, expresando así su interioridad, da gloria a Dios a través del cuerpo (actividad sexual en el matrimonio si se hace como Dios quiere), porque es vehículo para que Dios siga dando vida a otros seres y siga fortaleciendo el amor de esos esposos. c) la sexualidad humana se distingue de la animal por diversas causas: 1) en el animal se llama instinto (es ciego), en el hombre se llama tendencia (se encauza, se orienta) 2) el instinto sexual animal se presenta en momentos concretos de tiempo (época de celo) y no puede controlarlo, incluso mata. En el hombre aparece en la pubertad y dura toda la vida. Esto se debe a que el sexo en el hombre está unido a otras dimensiones (afectiva, psicológica, sentimental, emotiva) y muere el día en que fallece esa persona. El hombre, con su voluntad debe vencer las tentaciones, encauzándolas. Las enfermedades (paranoia, esquizofrenia) no tienen un origen sexual sino que hay que buscar su causa en el ambiente familiar, en donde faltó amor (separaciones, malos tratos, padres que se pegan) 3) el instinto sexual animal se queda en perpetuar su especie, en cambio el hombre es mucho más profundo, debe llevarle a la formación de una familia, a acrecentar el amor mutuo, a afianzar la fidelidad.

II) Cristianismo y sexualidad

  1. la sexualidad a los ojos de Dios es el modo que tiene el hombre para comunicar el gran don recibido de El: la vida. No es querido por Dios el nacimiento de probeta, inseminación artificial, etc.
  2. sabemos que ese don de la sexualidad, debido a la herida del pecado original, ha quedado afectado, es decir, el hombre siempre tiene la tentación de utilizar esa capacidad sexual al margen de Dios, convirtiéndose, algo que sería hermoso y puro, en la satisfacción de dos egoísmos. Decir que el pecado original no nos ha afectado es una utopía.
  3. Jesucristo ha venido al mundo a darnos la fuerza y a restaurar el orden perdido por el pecado a través de los sacramentos; es más, Cristo ha elevado a sacramento la unión matrimonial, por lo cual es un don divino y se hace vocación divina y colaboración redentora con Cristo para engendrar hijos de Dios destinados a la vida eterna. Ese amor sexual se incorpora dentro del amor de caridad (ágape). Se ama a Dios en el cónyuge y al cónyuge se le ama en Dios.
  4. Los actos de los esposos en el matrimonio son santos y el sacramento del matrimonio santifica y da valor a esos estados propios de la vida (educar y formar a los hijos).

III) La virtud de la pureza

Definición

Es la virtud de los héroes, que nos lleva a respetar el orden establecido por Dios en el uso de la capacidad sexual, a fin de vivir el amor humano de modo más perfecto. Junto a la humildad es la que mejor predispone al hombre a su diálogo con Dios. La soberbia, las impurezas y los pecados nos impiden la atracción de Dios (Dios es el imán y nosotros el hierro que es atraído).
Para la paz interior y el equilibrio no hay nada mejor que la pureza, con ella se gana la intimidad con Dios.

Características

a) en el casado significa la entrega de todo el ser (cuerpo, alma, afecto, emociones, sentimientos) a la persona amada. Es la llamada pureza conyugal. Para los célibes es la entrega total y absoluta a Dios y al prójimo.
b) no es sólo negativa (no toques, no hables de esto, no mires); así se reduce esta hermosa virtud. Va orientada a vivir un amor sin egoísmos, integral, que no se queda sólo en la tendencia sexual. Hay que vivirla en positivo: amar, amar más, amar mejor, amar en Dios y por Dios.
El matrimonio que no esté cerca de Dios (alejado de la misa, de los sacramentos) no podrá nunca lograr la pureza conyugal. Por tanto la pureza involucra toda la persona (mente, corazón, voluntad, ojos, deseos, sentimientos). Es la virtud más delicada, se mancha con cualquier cosa, es de cristal finísimo. Hay que cuidarla de los programas de TV, prensa, amistades, conversaciones, etc.
c) presupuesto para la pureza: la caridad bien vivida. El odio, la envidia, el deseo de muerte del prójimo son impurezas del corazón.
d) es la llave para la paz interior y la unión con Dios.

Medios

a) Sobrenaturales

b) Naturales

IV) Pecados

Se resume en uno solo: en buscar el placer sexual (con la mente, el deseo, la acción) fuera del matrimonio, que es el único marco natural querido por Dios, donde el sexo puede usarse. Se usa en el matrimonio para aumentar el amor y procrear hijos.

a) de pensamiento: son pensamientos, deseos, imaginaciones, recuerdos, emociones, que están orientados a la satisfacción sexual siempre fuera del matrimonio.

b) de palabra: relacionado a conversaciones deshonestas en donde se trivializa el sexo, se le rebaja, se burla de él.

c) de obra: podemos dividirlas en:

1. fornicación: es la unión sexual entre solteros, por lo tanto aquí caben las relaciones prematrimoniales que están reñidas con el amor, son muerte, frívolas, pasajeras, posesivas.

2. adulterio: es la unión sexual de un casado con otro, independientemente de que el otro sea casado o no. Es una injusticia contra el esposo/a, es una falta de lealtad, es un atentado contra la institución del matrimonio, se compromete el bien de los hijos.

3. violación: es la unión sexual realizada por la fuerza o con intimidación.

4. incesto: es la unión sexual realizado entre consanguíneos (padre-hija; madre-hijo).

5. masturbación o autoerotismo o vicio solitario: es la excitación voluntaria de los órganos sexuales para obtener placer. Los efectos son: traumas, obsesiones, se cierra el espíritu al egoísmo, se pierde la alegría, se aniquila la voluntad.

6. onanismo: viene de Onan (Gen.). Es la interrupción en el acto sexual del coito, arrojando el semen afuera, evitando la fecundación.

7. homosexualidad: realizar actos sexuales con personas del mismo sexo (Sodoma y Gomorra). Es antinatural.

8. bestialidad: acto sexual con un animal.

9. uso de anticonceptivos: incluyen los preservativos, profilácticos y cualquier otro medio para procurar el placer sin compromisos. Son pecados dentro y fuera del matrimonio.

10. difusión de la pornografía: son los espectáculos, publicaciones, revistas donde se destapa ese acto íntimo. Se usa al sexo como reclamo publicitario con fines económicos. Consiste en dar a conocer actos sexuales reales o simulados que quedan fuera de la intimidad de los protagonistas. Es grave porque ofende la castidad, desnaturaliza la finalidad del acto sexual, atenta gravemente contra la dignidad de quienes se dedican a ella (actores, comerciantes, público). Se busca una ganancia ilícita. Si se ven con fines excitantes es grave e impide la comunión. Las autoridades civiles deberían prohibir la producción y distribución de estas publicaciones o exhibiciones. Hay que apelar y formar la claridad de conciencia que es el núcleo donde está Dios.

11. prostitución: es el tráfico y venta de cuerpos. Cuando ese tráfico es de niños o adolescentes, se comete pecado de escándalo (el que hace algo malo al más pequeño...). El que lo hace mancha su cuerpo, su caridad, comete pecado de injusticia y de escándalo. Es siempre pecaminoso pero la miseria, el chantaje y la presión social pueden atenuar la imputabilidad de la falta.

12. prácticas aberrantes: están orientadas a experimentar sensaciones sexuales de modo indigno y deshumanizado. Cuando la lujuria se adueña de alguien realmente lo arrastra a todo tipo de aberraciones, lo hace esclavo porque le quita lo más íntimo: la libertad. Se convierte en egoísta, pierde la voluntad y se cierra inteligencia a todo lo espiritual, se aleja de Dios.

El Nuevo Catecismo dice que en los pecados contra la castidad hay una responsabilidad grave porque se ponen en juego valores muy importantes como la transmisión de la vida, el amor que se profana y desvirtúa, la fidelidad que se quebranta, el sentido de nuestro cuerpo. En los pecados contra el 6to. mandamiento hay siempre materia grave, pero esto no quiere decir que cada pecado de estos sea mortal pues depende del consentimiento total de la voluntad y del conocimiento o advertencia. Hay que tener la humildad de levantarse e ir a la confesión. Es triste caer pero mucho más triste es quedarse en el piso. Nos dan vergüenza y nos rebajan. Si se deja pasar el tiempo, un pecado invoca otro pecado (Rey David).

V) Ultimas observaciones

    1. Los novios están llamados a vivir la castidad en total continencia. Cuidar las formas de ternura, no excederse en manifestaciones, propias de casados. Vivir la pureza en clave positiva ya sea la del célibe como la del casado.
    2. Para Dios el cuerpo tiene una finalidad, es un instrumento para dar vida, para trabajar, para construir la civilización del amor, es la expresión de nuestro alma.
    3. Apelar a la conciencia recta de cada uno y para ello debe ser formada. No puede reducirse la vida espiritual al "hasta aquí sí, hasta aquí no". Dios no escucha al impuro (Ej.: Herodes interrogando a Jesús) porque está en otra órbita.

Resumen

Tenemos que vivir la santa pureza, la virtud de la castidad. Pues el Señor ha dicho: "Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios"(Mt 5,8).
El Cuerpo de un cristiano, desde que recibió el Bautismo, es Templo de Dios, y no debemos profanarlo cometiendo pecados de impureza, que botan a Dios del alma y la hacen merecedora del infierno, si no se arrepiente bien antes de morir, a ser posible con una buena confesión.