DE NOCHEBUENA Y NAVIDAD
Este quiere
ser un aporte para todos aquellas que se sientan invitados a llevar el mensaje
de lo ocurrido en los días indicados arriba, a todas las personas.
Siempre estamos
tentados a pensar que nosotros sabemos más que los demás, ya
se demostró al comienzo de la historia con la mala elección
que hicieron Adán y Eva, en lo que fue el Pecado Original y que motivó
la razón de ser de esta Santa Noche Buena, pero eso no es todo, hoy
en muchas oportunidades estamos convencidos, que sobre algunos temas, sabemos
más que el mismo Dios.
Quiero consultar
a la palabra de Dios y al Magisterio de la Iglesia, acerca de lo que pasó
en los días mencionados.
Hago esto porque es el modo de hacer Teología, es decir, partir de
la Palabra de Dios, para hablar de Dios.
Vamos a consultar
a uno de los Evangelios escritos para las Comunidades mayoritariamente no
hebrea, que es Lucas, y con un estilo histórico, el cual se refleja
en la pretensión de ubicar los hechos en coordenadas espacio temporales.
El Evangelio
comienza diciendo: " Por aquellos días salió un edicto
de Cesar Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo. Este primer empadronamiento
tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino" (Lc. 2,1-2).
Como podemos
apreciar el Evangelista nos quiere mostrar que el nacimiento de Jesucristo
no fue en un lugar y en un tiempo desconocido, Jesucristo no es un mito o
un semidiós mitológico, sino que realmente existió históricamente,
y su nacimiento se produce cuando estas autoridades del Imperio estaban en
funciones, lo cual se puede constatar en la historia civil.
En este tiempo
"Quiso Dios, con su bondad y sabiduría, revelarse a sí
mismo y manifestar el misterio de su voluntad por Cristo, la palabra hecha
carne..."(D.V n° 2). Y contactarse con nosotros los hombres, al modo
humano, es decir, presentándose en un determinado pueblo, en una determinada
época, vestido de una manera determinada, hablando un determinado idioma,
etc.
El Evangelista
continua su relato histórico y nos dice: "Subió también
José desde Galilea, de la ciudad de Nazareth, a Judea, a la ciudad
de David, que se llama Belén...con María que estaba en cinta".
(Lc.2,4-5).
Otro dato histórico,
en el cual José, el padre adoptivo de Jesucristo y su esposa embarazada,
llegan a Belén.
Continua
el texto acercándose ya a la fecha del nacimiento de la criatura:"Mientras
estaban allí (Belén) se le cumplieron los días del alumbramiento
y dio a luz a su hijo primogénito..." (Lc. 2,6-7).
El relato histórico
muestra a la Familia en la ciudad de Belén, allí el Padre Eterno
se hará presente con todo su poder, misericordia e inocencia en la
persona de un bebé, que nacerá en condiciones humildes, rodeado
solamente de personas y no de otras cosas. Estaban allí, su padre,
su madre y algunos pastores "Había en la misma comarca unos pastores
que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.
Se les presentó el Ángel del Señor, la Gloria del Señor
los envolvió en su luz y se llenaron de temor. El Ángel les
dijo: " No temáis, pues os anunció una gran alegría,
que lo será para todo el pueblo: os ha nacido hoy, en la ciudad de
David, un Salvador, que es el Cristo Señor; ..." (Lc. 2,8-11).
¿Qué
es realmente lo que pasó? Pasó que luego de años de espera,
años de sufrimiento, Yahvé Dios se acercaba a todos los hombres
en un niño, en su Hijo primogénito y unigénito, es decir
el primero y el único, y les hablaba de cara a cara, y en esa relación
de cara a cara, Jesucristo, el único Hijo de Dios, tenía un
plan que llevar a cabo, una tarea para realizar que el mismo Evangelista nos
lo dice:"Vino a Nazará, donde se había criado, entró,
según su costumbre, en la Sinagoga el día sábado, y se
levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del Profeta
Isaías, desarrolló el volumen, y halló el pasaje donde
estaba escrito:"El espíritu del Señor sobre mí,
porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado
a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para
dar liberad a los oprimidos y proclamar un año de Gracia del Señor.
Enrolló
el volumen, lo devolvió al Ministro y se sentó. En la Sinagoga
todos los ojos estaban fijos en Él. Comenzó, pues, a decirles:"Esta
escritura que acabáis de oír se ha cumplido hoy" ".
(Lc. 4,16-21).
La promesa de
Yahvé Dios "Enemistad pondré entre Ti (la serpiente) y
la Mujer (María, la Virgen), entre tu linaje (Hijo) y su linaje, Él
te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar (talón)"
(Gn. 3,15).
En Noche Buena
y Navidad se cumplió la palabra de Yahvé Dios a todos los hombres
manifestada de manera muy concreta en la persona de su Hijo Jesucristo, que
trae una invitación personal a cada hombre y a cada mujer diciéndole:"Si
alguno quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo,
tome su cruz de cada día, y sígame". (Lc. 9,23).
Y esta invitación una vez que la aceptamos por medio de la Fé nos deja un compromiso:"Y les dijo:"La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al dueño de la mies que envíe obreros a su mies" ". (Lc. 10,2). Esta es la tarea que asumió la Iglesia, Pueblo de Dios, y es la tarea que está cumpliendo hasta que se produzca la segunda y definitiva venida del Hijo de Dios.
José Miguel Toro
Prof. en Sagrada Teología -Argentina