En la Confirmación el cristiano recibe el espíritu Santo y se llena de sus dones para alcanzar la madurez en su fe y vivir plenamente de acuerdo a las enseñanzas y ejemplo de Cristo.
El llamado a la madurez cristiana.
Muchos bautizados
pretenden ser plenamente cristianos, asistiendo semanalmente a Misa, pero no
oran, no practican la caridad no se esfuerzan por educar la fe a sus hijos,
dejan que sus pasiones se desborden y egoísmo gobierne sus vidas.
Como cristianos siguen siendo niños, infantiles en su fe, cristianos
superficiales, dispuestos a abandonar su fe por otra o por otros ídolos
materiales. En resumen cristianos inmaduros.
Madurez cristiana:
es el desarrollo armónico de la fe recibida en el bautismo. Maduro es
el cristiano que conoce, predica, defiende y ama plenamente a Cristo.
Para ayudar a los hombres a alcanzar la madurez cristiana, Cristo instituyó
el sacramento de la Confirmación.
El sacramento de la confirmación
La confirmación
es el sacramento por el cual los bautizados reciben la fuerza del Espíritu
Santo.
Cristo instituyó el Sacramento prometiendo la venida del Espíritu
Santo y enviándolo después de la ascensión a los cielos.
De esta forma consuma su obra salvadora.
El Espíritu Santo, el don de Dios
"Dios
es Amor" (Jn 4,8-16) y el Amor que es el primer don, contiene todos los
demás. Este amor "Dios lo ha derramado en nuestros corazones por
el Espíritu Santo que nos ha sido dado". (Rom 5,5).
Puesto que hemos muerto, o al menos, hemos sido heridos por el pecado, el primer
efecto del don del Amor es la remisión de nuestros pecados. La Comunión
con el Espíritu Santo, "La gracia del Señor Jesucristo, y
la caridad de Dios, y la comunicación del Espíritu Santo sean
con todos vosotros." 2 Co 13,13; es la que, en la Iglesia, vuelve a dar
a los bautizados la semejanza divina perdida por el pecado.
El nos da entonces las "arras" o las "primicias" de nuestra
herencia. "y no sólo ella, sino también nosotros, que tenemos
las primicias del Espíritu, gemimos dentro de nosotros mismos suspirando
por la adopción, por la redención de nuestro cuerpo". Rom
8,23; "nos ha sellado y ha depositado las arras del Espíritu en
nuestros corazones." II Co 1,22.
Faltas contra el Espíritu Santo
Dones del Espíritu Santo
1.-
Don de Ciencia, Es el don del Espíritu Santo que
nos permite acceder al conocimiento. Es la luz invocada por el cristiano para
sostener la fe del bautismo.
2.-
Don de consejo, saber
decidir con acierto, aconsejar a los otros fácilmente y en el momento
necesario conforme a la voluntad de Dios.
3.-
Don de Fortaleza,
es el don que el Espíritu Santo concede al fiel, ayuda en la perseverancia,
es una fuerza sobrenatural.
4.- Don de Inteligencia, es
el del Espíritu Santo que nos lleva al camino de la contemplación,
camino para acercarse a Dios.
5.- Don de Piedad, el corazón
del cristiano no debe ser ni frío ni indiferente. El calor en la fe y
el cumplimiento del bien es el don de la piedad, que el Espíritu Santo
derrama en las almas.
6.- Don de Sabiduría, es concedido
por el Espíritu Santo que nos permite apreciar lo que vemos, lo que presentimos
de la obra divina.
7.- Don de Temor, es el don que nos
salva del orgullo, sabiendo que lo debemos todo a la misericordia divina.
El rito de la Confirmación
El ministro
ordinario de este Sacramento es el Obispo, aunque lo pueden suministrar los
presbíteros si tienen facultad para hacerlo.
El celebrante impone sus manos sobre la cabeza del confirmado y dice las palabras
rituales (ver apéndice).
Después toma el óleo sagrado, llamado santo crisma y unge en la
frente al confirmado, haciendo la señal de la cruz diciendo: "recibe
por esta señal del don del espíritu Santo".
La materia de este Sacramento es la imposición de las manos y la unción con el óleo sagrado;
la
forma son las palabras que el Obispo pronuncia al ungir al confirmado.
Durante la celebración estará presente un padrino, a quien corresponde procurar que su ahijado se comporte como verdadero testigo de Cristo y cumpla fielmente las obligaciones inherentes al Sacramento.
Los efectos del Sacramento
1. Consumación de la gracia bautismal: la gracia fortalecida y acrecentada y los dones del Espíritu Santo hacen al confirmado testigo de Cristo con palabras y obras.
2. Adultez y madurez en la fe: este Sacramento infunde la capacidad de madurar en la fe, de superar el infantilismo, de no caer en el fanatismo y de actuar como persona adulta: con equilibrio, libertad de espíritu, decisión, perseverancia y plenitud de entrega en la caridad.
3. Miembro activo de la Iglesia: mediante este Sacramento se reciben las gracias necesarias para ser un miembro que colabore y se entregue al servicio de la comunidad eclesial, o sea el don del apostolado.
El cristiano apóstol
El apóstol
· Sigue
a Cristo imitando sus virtudes.
· Sigue a Cristo evangelizando.
· Sigue a Cristo defendiendo el evangelio.
· Sigue a Cristo fortaleciendo la iglesia, conociéndola, amándola.
Los frutos del Espíritu Santo
| 1. Caridad. 2. Gozo. 3. Paz. 4. Paciencia. 5. Longanimidad. 6. Bondad. |
7. Benignidad. 8. Mansedumbre. 9. Fe. 10. Modestia. 11. Continencia. 12. Castidad |
Apéndice
Rito de la Confirmación: el oficiante al imponer las manos dice:
Dios todopoderoso
Padre de Nuestro Señor Jesucristo que has hecho nacer de nuevo a estos
hijos tuyos por medio del agua y del Espíritu Santo, liberándolos
del pecado.
Escucha nuestra oración y envía sobre ellos al Espíritu
consolador:
espíritu de sabiduría y de inteligencia, de consejo y de fortaleza,
espíritu de ciencia, de piedad y de tu santo temor.

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