NO TENGAS MIEDO FORMA PARTE DE LA HISTORIA CRISTIANA
Si suprimes la
lucha, suprimes el triunfo: si suprimes la libertad suprimes la dignidad.
Esta libertad que no está sólo en la naturaleza del hombre, sino
que es ante todo un patrimonio del creyente.
Como que esta libertad le fue dada nada menos que por el mismísimo Dios.
Una de las pautas
de la existencia cristiana de hoy y de siempre debe estar asentada en la tolerancia.
El talante tolerante debe ser muestra del ser cristiano.
¿Porqué? Se preguntan algunos. Porque el hombre que es tolerante,
lo es no porque considere dudosas todas las opiniones, sino porque sabe que
sólo Dios es verdadero.
El hombre que está
dispuesto a aprender de los demás hombres, siempre sabe que cuenta con
el respaldo de la iluminación de Dios, para comprender
lo bueno de cada opinión.
No es que tenga un credo propio, sino porque su credo le asegura que Dios enseña
y corrige a todos los hombres. Y que si bien es capaz de tener dudas, estas
dudas serán disipadas aferrándose a la fe, a creer sinceramente.
"El caballero de la fe" como llamaba Kierkegaard al cristiano de su tiempo y al cristiano de mañana, se distinguirá apenas de cualquier otro hombre, pero aquello por lo que ha de distinguirse debe ser, por su existencia cristiana: la oración, la alegría, la esperanza, la tolerancia.
Sobre todo una
oración que sea seguida de un escuchar.
A toda oración, si queremos que sirva, debemos parar la oreja. Solamente
parando la oreja oiremos lo que Dios quiere y necesita que hagamos.
Una oración que solamente se queda en el simple recitar, puede muy bien
perderse en el mundanal ruido y Dios quedará sin ser escuchado.
Uno de los graves
males de nuestro tiempo consiste en la falta de modelos de conducta que imitar.
Los jóvenes adquieren sus necesarios modelos de conducta a través
de la admiración. La juventud necesita admirar primero para seguir después.
Ningún joven podéis pretender que haga lo que no admira.
El mundo no religioso cada día es más atractivo para una vasta
población de seres que son encandilados por el placer, por el dinero,
por el éxito, por el poder, por el pasarlos bien.
Ello obliga en gran manera al "caballero cristiano" que ante hemos
citado.
Se tiene que ser caballero en el pleno sentido de la palabra.
El hombre de fe tiene que vivir obligatoriamente su fe, si quiere ser admirado,
si quiere ser seguido por otros.
Cuando un joven sigue a alguien es porque ve vivir en él lo que cree
y dice.
Su fe y su vida tienen que ser como una marca que lleva estampada en su cara.
La marca de su fe inconmovible.
No por lo que dice, sino por lo que hace.
Siempre recuerdo
aquella anécdota que se cuenta del Abate Pierre.
Todas las mañanas, muy temprano, iba a los arrabales de París
y con sus propias manos levantaba modestas viviendas para los sin techo.
Allí en un rincón, todos los días lo veía pasar
un anciano acurrucado. Y un día que se detuvo a charlar un rato, el anciano
le dijo:
--Yo no creo en Dios, pero si el Dios que usted cree es igual a usted, en este
Dios yo creería.
El abata Pierre le había estado hablando de Dios sin decir una sola palabra.
¿Qué
modelos de conducta ofrece el mundo de hoy?
Cada día abundan más los estudiantes que suspenden temporalmente
la carrera que está estudiando para trabajar en cualquier cosa mientras
decide por donde va a seguir.
Todo se le parece confuso. No es posible imaginar el desarrollo de su trayectoria
como fue posible en su momento a su padre y a su abuelo.
Estos al decidir
si querían ser diplomáticos o piratas, o enrolarse en la Legión
Extranjera o fundar una familia o convertirse en el tío solterón,
veían más o menos con los ojos de la imaginación, lo que
podría ser su vida futura.
¿Hoy? ¡Cualquiera sabe a donde va a ir a parar, elija lo que elija
al principio!
La angustia de la elección es mayor, el temor de equivocarse está
más acentuado de ahí la gran dispersión de muchos estudiantes
y ni hablemos de los que ni estudian. Son estudiantes solamente porque están
en edad de estar en el colegio.
No quedan modelos a seguir, o quedan tan poco que están tapados por los
anti-modelos.
Lo que hoy sobran son lo más contrario a un modelo a seguir.
De ahí la gran responsabilidad de los que creen.
De los que creen y viven lo que dicen creer.
Lo único que realmente debe resultarnos intolerable es que el pensamiento ateo sea más libre o más audaz que el nuestro, el del hombre creyente.
El miedo es una pasión anticristiana, decía Bernanos, pero doblemente anticristiana, si es miedo a la verdad, si es miedo a la razón, y a una razón llevada a sus ultimas consecuencias, naturalmente.
El no tengan miedo
está en la historia cristiana, la historia cristiana se hizo sin tener
miedo.
Estuvo en la boca de Jesús cuando puso a Pedro como cabeza de la Iglesia
naciente.
Estuvo en la boca de Dios cuando tiró del caballo a Pablo de Tarso.
Estuvo en la boca del ángel al visitar a María de Nazaret.
Estuvo en la boca de un hombre bueno de nuestro tiempo, Juan Pablo II cuando
sus primeras palabras fueron: no tengan miedo este no es mundo viejo es un mundo
que nace.
Si el miedo hubiera existido en ellos, la historia cristiana todavía estaría por escribirse.
SALVADOR CASADEVALL
REFLEXIONES DESDE LA FAMILIA, para acompañar a vivir.
Este
programa puede ser escuchado por:
FM-Parroquial 105.1 Jueves 14 a 15.30 hs. en vivo.
Vía INTERNET: www.fmparroquial.com.ar
En las madrugadas de 0.15 a 8.00 (grabado)
FM-Inolvidable 96.9 lunes 19 a 21 hs.
Grabaciones que estan a disposición de quien las quiera usar.
Contactarse vía
mail: salvadorcasadevall@yahoo.com.ar