Se cumplió la Promesa de Gn. 3,14-15

INTRODUCCIÓN SÁBADO SANTO
EL JUEVES SANTO DOMINGO DE PASCUA
EL VIERNES SANTO CONCLUSIÓN

Introducción:

-La Iglesia y con ella toda la humanidad se prepara para vivir días que tendrán, dentro y fuera de la liturgia católica, una importancia fundamental, debido a lo que significan para el hombre.

-El libro del génesis, en su cap. 2 dice: "luego plantó yahvé Dios un jardín en Edén, ...y en medio del jardín,...el árbol de la ciencia del bien y del mal,...y Dios impuso al hombre este mandamiento: "de cualquier árbol pueden comer, más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás, porque el día que comieres de él morirás sin remedio". Y en el cap.3 del mismo libro dice: " y como viese la mujer que el árbol era bueno para comer, apetecible a la vista y excelente para lograr sabiduría, tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que igualmente comió".

-Este pasaje de las Sagradas Escrituras nos introduce y nos da la razón por la cual se produce la redención en la cruz con su muerte y posterior resurrección.

-Es mi intención, con este escrito, hacer un aporte catequístico, a todos aquellos que sienten en su corazón la necesidad imperiosa de decir al mundo que Dios nació por cada uno de nosotros, para que cada uno de nosotros tengamos la posibilidad de estar un día a su lado, gozando de su presencia y por ello experimentando la intensa felicidad y, además, plantear algunos interrogantes para la reflexión personal.


EL JUEVES SANTO


1) Jesucristo con su encarnación quiso hacer la experiencia de la existencia humana, pero no exteriormente, sino, desde dentro, con el objetivo de poder restaurarla desde dentro.
-Ella explica que quería acompañar todo el proceso de la vida del hombre desde el nacimiento hacia su muerte, proceso en el cual se dan necesariamente las decisiones, y ellas están condicionadas por diversos factores, tales como una determinada manera de pensar, una determinada edad, una determinada sociedad en la que vivimos, todo ello tuvo Jesucristo.

2) En la medida que se encarnó, necesariamente adquirió la condición de hombre pero no se contentó con ello, sino que quiso una condición inferior, la de servidor del hombre.
De ello da testimonio el evangelio de San Juan en su Cap. 12: "Durante la cena...sabiendo que el Padre lo había puesto todo en sus manos y que había salido de Dios y a Dios volvía, se levanta de la mesa, se quita sus vestidos y, tomando una toalla, se la ciñó, luego echa agua en un recipiente y se puso a lavar los pies de los discípulos, y a secárselos con la toalla con que estaba ceñido".
-Tarea ésta que corresponde a los siervos, que por supuesto tenían una dignidad inferior a los señores.

3) El gesto que acabamos de observar, que es indigno de un Dios, es el segundo paso de su camino a la kénosis, es decir, a dejar de lado toda condición divina para convertirse en un esclavo, camino que ya había comenzado con su encarnación, condición de vaciamiento y por ello de transformación con lo cual adquiere una nueva "imagen" que es la de ser un hombre servidor de los hombres, es decir un esclavo. San Pablo, en su carta a los filipenses en su Cap. 2 lo plantea diciendo: "El cual siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo..."
-Esta actitud es absolutamente libre, Jesucristo puede renunciar a su gloria, gloria que le es propia por ser Dios por naturaleza y no por elección o designación de un tercero y frente a esto, nos surge una pregunta ¿Por qué todo ese anonadamiento? ¿Por qué toda esa renuncia? ó ¿Por qué todo ese abajamiento hasta llegar a la condición de esclavo?

4) No tenemos, muchas veces, conciencia de lo que ocurre en esta actitud de Dios, que es omnipotente, inmutable y que ante la situación histórica de pecado del hombre, que no es más que una condición de muerte, este Dios decide desde tiempos remotos hacerse hombre para desde ese lugar, desde esa situación concreta, pueda rescatar al hombre y esta decisión implica un gesto de absoluta libertad, para poder hacerse humano, para hacerse carne, dice el Evangelio de Juan en su prólogo, pero sin dejar de ser Dios, lo cual , como contrapartida, en muchos casos, ha implicado que nosotros no hayamos reconocido esa condición, no hayamos percibido que era Dios hecho hombre; no decían, ¿acaso este no es el hijo del carpintero?

EL VIERNES SANTO

1) El día que Dios murió en la cruz. Este día fue planeado desde toda la eternidad por el Padre Eterno, por amor al hombre, ese amor que justificó toda la flagelación que recibió Jesucristo hasta llegar a estar colgado de un madero totalmente vencido por el pecado.

2) Este día es histórico, es decir, que ocurrió y de ello dan testimonio los libros Sagrados, así dice el evangelio: "El que lo vió lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis". Jn. 19,35.

3) Frente a este hecho, la Iglesia hace silencio, en la liturgia, el pueblo dobla sus rodillas , en todos los templos, y se pone en actitud de oración.
-Está frente al fruto de la actitud libremente irresponsable del hombre, que es buscar la muerte del inocente.
-Ese inocente siempre es tenido por culpable, aunque no lo sea realmente.
-Jesucristo en este viernes cumple el papel del hombre vejado, maltratado, humillado; experiencia que también millones y millones de hombres viven diariamente en todas partes del mundo.
-Todo esto, que la Iglesia contempla de rodillas este viernes es fruto del pecado que sale del corazón mismo del hombre.
-Pecado que no es otra cosa que el acto conciente de agredir al hermano violando los dos mandamientos fundamentales: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente". Este es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a este: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". De estos dos mandamientos penden toda la ley y los preceptos. Mt. 22,37-39
-Hoy la realidad del hombre en el mundo donde en muchos lugares reina la muerte en diversas formas, nos llama a la reflexión. ¿Por qué llegamos a esta situación? ¿Podemos revertirla?.¿ Podemos lograr que los hombres dejen de sufrir?.

SÁBADO SANTO

1) Jesucristo muerto, desciende al reino de los muertos. Es el sheol, allí se encuentran todos los hombres y las mujeres que lo precedieron en su muerte.
-Jesucristo llega hasta allí para rescatar a todos, porque la cruz también beneficia en sus efectos a todos aquellos que estaban privados de la visión de Dios.

2) Pero Jesucristo no termina su proyecto redentor en la cruz, muriendo por el pecado del hombre; su muerte es redentora y para ello debe vencerla y la vence resucitando.

3) El tiempo de su muerte hace realidad el signo del profeta Jonás: "Porque de la misma manera que Jonás estuvo en el vientre del cetáceo tres días y tres noches, así también el Hijo del Hombre estará en el seno de la tierra tres días y tres noches" Mt.12,40.
-Esos días profetizados en los cuales el Hijo de Dios estará muerto, son los días en los cuales llegado al reino de la oscuridad, donde aguardan Abraham y Moisés, y todos los justos del pueblo elegido, hace que su efecto redentor tiña y renueve de esperanza toda la realidad creada por Dios en el Génesis, en la cual, al cabo de cada día dijo que era bueno.
-Ello implicaba que más allá del pecado, el hombre pecador es una persona con dignidad, con la dignidad que proviene de su semejanza a Dios y por ello es pasible de amor y "tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo" gritan las Escrituras.


DOMINGO DE PASCUA

1) Es el día del cumplimiento pleno de la Promesa que Dios expresara a la humanidad en Gn 3,14-15. Ese día Dios en su Hijo Jesucristo, vence definitivamente a la muerte, y con ello al pecado . A partir de aquí, en más, el hombre tendrá la posibilidad conciente y libre, de optar por Jesucristo en su vida cotidiana y al final de sus días en este mundo, lograr el premio que nos legó el mismo Dios rescatándonos definitivamente con su muerte y posterior resurrección.

2) La liturgia de la Iglesia Católica, escucha con atención el relato de este día de esperanza para toda la humanidad, esperanza que hoy más que nunca, por los tiempos que amenazan al mundo, necesitamos palpar, con la voz de San Juan Cap. 20,1-9 "El primer día de la semana va María Magdalena al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto."
Salieron Pedro y el otro discípulo, y se encaminaron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió por delante más rápido que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Se inclinó y vió los lienzos en el suelo; pero no entró. Llega también Simón Pedro siguiéndole, entra en el sepulcro y ve los lienzos en el suelo, y el sudario que cubrió la cabeza, no junto a los lienzos, sino plegado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado el primero al sepulcro; vió y creyó, pues hasta entonces no habían comprendido que según la Escritura Jesús debía resucitar de entre los muertos".-

CONCLUSIÓN

Queridos amigos, esta propuesta como les indiqué al comienzo de la misma, solo pretende ser un aporte catequístico, para sembrar esperanza en esta humanidad, que si bien fue creada por Dios personalmente, vive hoy días de grandes decepciones, grandes tristezas. Pero desde aquí quiero invitarlos a poner una mirada en las escrituras que fueron inspiradas por su mismo autor que es Dios, el mismo que ha hecho a este hombre que hoy camina por el mundo perseguido por las guerras y por todo tipo de sufrimientos.

-Jesucristo ha resucitado, según las escrituras, y ello es verdad, según las escrituras.

José Miguel Toro
Prof. en Teología - Argentina

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