itas de la Sagrada Escritura


Santa María Virgen

- El Señor mismo os dará por eso la señal: He aquí que la virgen grávida da a luz, y le llama Emmanuel. Is 7, 14.

- Eres jardín cercado, hermana mía, esposa, eres jardín cercado, fuente sellada. Cant 4, 12.


Madre del amor

- Yo soy la madre del amor hermoso, del temor, de la ciencia y de la santa esperanza. Venid a mi cuantos me deseáis, y saciaos de mis frutos. Porque recordarme es más dulce que la miel, y poseerme, más rico que el panal de miel. Eclo 24-26.

- Amo a los que me aman, y el que me busca me hallará. Prov 8, 17

- Y cantarán saltando de júbilo: «En ti están mis fuentes todas». Sal 86, 7.


Veneración a María

- Tú, orgullo de Jerusalén; tú, gloria de Israel; tú, honra de nuestra nación; por tu mano has hecho todo esto, tú has realizado esta hazaña en favor de Israel. Que se complazca Dios en ella. Bendita seas tú del Señor omnipotente por siempre jamás. Amén. Jdt 15,10.

- Muchos hijos han hecho proezas, pero tú a todas sobrepasas. Prov 31, 29.

- ¿Quién es ésta que se levanta como la aurora, hermosa cual la luna, resplandeciente como el Sol, terrible como un ejército en orden de batalla? Cant 6, 10.


Peticiones a través de María

- Bienaventurado quien me escucha y vela a mi puerta cada día, guardando las jambas de mis puertas. Prov 8, 34.

- Y una tienda como sombras de dia contra el calor, y como refugio y abrigo contra el turbión y el aguacero. Is 4, 6.

- Entonces el creador de todas las cosas me dio una orden, y el que me creó reposó en mi tienda, y me dijo: Pon tu tienda en Jacob, y sea tu heredad en Israel. Eclo 24, 12.

- Es tu cuello cual la torre de David, adornada de troleos, de la que penden mil escudos. Cant. 4, 4.


Inmaculada

- (Pondré enemistad) [...J entre tu linaje y el suyo; Este te aplastará la cabeza, y tú le acecharás el calcañal. Gen 3, 15.

- Eres del todo hermosa, amiga mía, no hay lacha en ti. Cant 4, 7.

- Antes que los abismos fui engendrada yo, antes que fuesen las fuentes de abundantes aguas. Prov. 8, 24.

- Tus testimonios son verídicos en grado sumo, conviene a tu casa la santidad. ¡Oh Yavé!, por el transcurso de los días. Sal 92, S.