PAÍS: BOLIVIA - FIESTA: 5 de agosto
A orillas del
Lago Titicaca, en las fronteras del Perú y Bolivia y recostado sobre
una colina, se levanta el santuario de Copacabana. En el pequeño pueblo
de Copacabana los indígenas vivían divididos en dos grupos, los
Anansayas y los Urinsayas. A pesar de haber recibido la fe, los indios vivían
apegados a sus antiguas supersticiones. Malas cosechas y otras desventuras obligaron
a los indios a pensar en atraerse los favores del cielo y resolvieron los Anansayas
erigir una cofradía y ponerla bajo la advocación de la Virgen
de la Candelaria. Se opusieron los Urinsayas alegando que ellos tenían
pensado dedicarla a San Sebastián, pero al final no se hizo nada. Un
buen indio llamado Francisco Tito Yupanqui no abandonó la idea y concibió
el proyecto de labrar una imagen de la Virgen pensando que una vez hecha y trasladada
al pueblo sería más fácil establecer la cofradía
propuesta.
Ensayó
primero labrando con sus manos una efigie de barro que salió tan tosca
que se la mandaron retirar de la Iglesia. Se dirigió a Potosí
para aprender allí algo de escultura y luego a La Paz donde conoció
a un maestro escultor español que lo ayudó a decorar la imagen.
En La Paz supo que les había sido dada la licencia para fundar la cofradía
de la Virgen en el pueblo. Este hecho motivó a Yupanqui a terminar su
obra. Los Urinsayas admitieron fundar la cofradía, pero no aceptaron
la efigie labrada, por lo que Yupanqui empezó a buscar compradores. En
La Paz, la imagen llegó a manos del cura de Copacabana quien decidió
llevar la imagen al pueblo. El 2 de febrero de 1583 llegó a los cerros
de Guacuyo la imagen de María. Todo el pueblo salió gozoso a recibirla
y con gran alegría la condujeron a la iglesia donde se celebró
una misa en su honor. El santuario de Copacabana es uno de los más antiguos
de América. El templo actual data de 1805 y la imagen fue coronada durante
el Pontificado de Pío XI.