LA PINTURA DE LA ÚLTIMA CENA
Dicen que el pintor Leonardo Da Vinci (año 1500) al empezar a pintar su famoso cuadro LA ULTIMA CENA en Florencia, Italia, eligió a un joven muy bondadoso para que le sirviera de modelo para pintar al apóstol San Juan (el apóstol puro e inocente). Varios años después, para terminar de pintar su cuadro, se fue a una cárcel a que le presentaran a un hombre muy malo que le sirviera de modelo para pintar a Judas. Cuando el preso llegó ante el cuadro que el artista iba a terminar de pintar, comenzó a llorar. Da Vinci le preguntó el por qué de sus lágrimas, y el malhechor le respondió: "Es que yo soy el mismo que hace varios años le sirvió de modelo para pintar a San Juan, el inocente, y ahora por mis pecados y maldades me he degenerado tanto que le sirvo de modelo para pintar a Judas el traidor".
¡Cuánto puede cambiar el pecado a las personas! Por eso, cuando tengas tentación de hacer algo malo, pensá en todo lo que sufrió Jesús en la cruz por nuestros pecados. Y en este año, tratá de ser EL MÁS BUENO y lograrás la sonrisa de Jesús y el cariño de todos los que te rodean. ¡Qué lindo ejemplo! ¿Te animás a intentarlo?