No sólo
el mundo, sino también el hombre mismo ha sido confiado a su propio cuidado
y responsabilidad. Dios lo ha dejado «en manos de su propio albedrío»,
para que busque a su creador y alcance libremente la perfección. En efecto,
igual que gobernando el mundo el hombre lo configura según su inteligencia
y voluntad, así realizando actos moralmente buenos, el hombre confirma,
desarrolla y consolida en sí mismo la semejanza con Dios.
CARTA ENCÍCLICA VERITATIS SPLENDOR DE JUAN PABLO II
La Iglesia, uniéndose
a toda la riqueza del misterio de la Redención, se hace Iglesia de los
hombres vivientes, porque son vivificados desde dentro por obra del «
Espíritu de verdad », y visitados por el amor que el Espíritu
Santo infunde en sus corazones. La finalidad de cualquier servicio en la Iglesia,
bien sea apostólico, pastoral, sacerdotal o episcopal, es la de mantener
este vínculo dinámico del misterio de la Redención con
todo hombre.
CARTA ENCÍCLICA REDEMPTOR HOMINIS DE JUAN PABLO II
A Cristo Redentor
he elevado mis sentimientos y mi pensamiento el día 16 de octubre del
año pasado, cuando después de la elección canónica,
me fue hecha la pregunta: « ¿Aceptas? ». Respondí
entonces: « En obediencia de fe a Cristo, mi Señor, confiando en
la Madre de Cristo y de la Iglesia, no obstante las graves dificultades, acepto
»
CARTA ENCÍCLICA
REDEMPTOR HOMINIS DE JUAN PABLO II
Al comienzo de
mi pontificado quiero dirigir al Redentor del hombre mi pensamiento y mi corazón,
deseo con ello entrar y penetrar en el ritmo más profundo de la vida
de la Iglesia. En efecto, si ella vive su propia vida, es porque la toma de
Cristo, el cual quiere siempre una sola cosa, es decir, que tengamos vida y
la tengamos abundante.
CARTA ENCÍCLICA REDEMPTOR HOMINIS DE JUAN PABLO II
El esplendor de
la verdad brilla en todas las obras del Creador y, de modo particular, en el
hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, pues la verdad ilumina la inteligencia
y modela la libertad del hombre, que de esta manera es ayudado a conocer y amar
al Señor.
CARTA ENCÍCLICA VERITATIS SPLENDOR DE JUAN PABLO II
Debido al misterioso
pecado del principio, cometido por instigación de Satanás, que
es «mentiroso y padre de la mentira», el hombre es tentado continuamente
a apartar su mirada del Dios vivo y verdadero y dirigirla a los ídolos,
cambiando «la verdad de Dios por la mentira»; de esta manera, su
capacidad para conocer la verdad queda ofuscada y debilitada su voluntad para
someterse a ella. Abandonándose al relativismo y al escepticismo busca
una libertad ilusoria fuera de la verdad misma.
CARTA ENCÍCLICA
VERITATIS SPLENDOR DE JUAN PABLO II
Un papel específico
están llamadas a desempeñar las personas comprometidas en el voluntariado:
ofrecen una aportación preciosa al servicio de la vida cuando saben conjugar
la capacidad profesional con el amor generoso y gratuito (E.V. Nº 90).
CARTA ENCÍCLICA EVANGELIUM VITAE DE JUAN PABLO II
Es necesario hacer
llegar el Evangelio de la vida al corazón de cada hombre y mujer y hacerlo
en lo más recóndito de toda la sociedad (E.V. Nº 80).
CARTA ENCÍCLICA EVANGELIUM VITAE DE JUAN PABLO II