JUAN PABLO II HA HECHO HISTORIA

No cabe duda de que Juan Pablo II ha hecho historia. La hizo su misma elección, al ser el primer Papa no italiano desde 1522; la hizo su singular y atípica biografía; la hizo su estilo, su condición de poeta, de deportista, de obrero, de autor y actor teatral, su vocación tardía, su drama familiar y patriótico, su brillante y veloz ministerio sacerdotal; su servicio a la Iglesia Universal.

En el espacio de sólo 15 meses de pontificado se impone en el mundo como uno de los grandes líderes carismáticos de su época.

Hizo historia durante los 26 años 5 meses y 17 días a través de sus 104 viajes por todo lo ancho y largo de nuestro planeta, con las repercusiones históricas - políticas - religiosas y mediáticas que estos tenían. Con los 146 viajes dentro de Italia. Cuando visitó 317 parroquias romanas de las 333 cumpliendo así su misión como Obispo de Roma.

También ha hecho historia a través de sus 14 Encíclicas y del resto de sus variados y completos documentos pontificios; incluyendo los cinco libros escritos siendo Papa: "Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994); "Don y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones", libro de poesías (Marzo de 2003); "¡Levantaos! ¡Vamos!" (mayo de 2004) y "Memoria y identidad" (su publicación está prevista para la primavera de 2005).

Juan Pablo II hizo historia a través de los numerosísimos nombramientos episcopales y cardenalicios; de los Sínodos convocados y presididos por él (15 Asambleas del Sínodo de los Obispos: 6 ordinarias (1980, 1983, 1987, 1990, 1994, 2001), 1 general extraordinaria (1985), y 8 especiales (1980, 1991, 1994, 1995, 1997, 1998 y 1999).

Hizo historia a través de la promulgación del Código de Derecho Canónico, tanto el de la Iglesia latina como el de la Iglesia oriental, o del Catecismo de la Iglesia Católica; a través de los discursos de las audiencias generales de los miércoles o de las alocuciones dominicales del Angelus.

Juan Pablo II hizo historia en el Concilio Vaticano Ecuménico II (1962-1965) cuando señaló la importancia del humanismo cristiano, de la libertad religiosa, de la participación activa de los laicos dentro de la iglesia, asegurando que conocer la verdad implicaba vivir de acuerdo con ella.

Hizo historia cuando se cayó el Muro de Berlín en 1989, dado de que fue parte importante y significativa de este hecho histórico; cuando visitó una sinagoga en Roma en abril de 1986 y una mezquita en Damasco en mayo 2001; cuando en 1982 después de 5 siglos de ruptura reanudó el dialogo con la Iglesia Anglicana.

Juan Pablo II hizo historia cuando el 12 de marzo de 2000 pidió perdón por las faltas humanas cometidas en la Iglesia Católica en toda su historia. Haciendo referencia a las cruzadas, la inquisición, la discriminación hacia las mujeres y las etnias.

Juan Pablo II hizo historia cuando celebró la eucaristía en plazas, explanadas, aeropuertos, calles; cuando participó de la vanguardia tecnológica de estos últimos tiempos la radio, la televisión, la música, Internet, para que la cultura y los medios sean agentes evangelizadores.

Ha hecho historia cuando no se cansó de defender los derechos inviolables del ser humano, cuando le habló a los responsables de los pueblos exhortándolos a mejorar la calidad de vida, cuando el diálogo y el encuentro con otras creencias se hizo presente en cada viaje o discurso.

Ha hecho historia cuando pidió custodiar y proteger con todas nuestras fuerzas la esperanza del mundo: la familia; cuando se dirigió a los jóvenes y les dijo: "están llamados a ser centinelas de paz en los lugares en que viven y trabajan"; cuando nos dijo a todos que "La humanidad entera tiene una necesidad imperiosa del testimonio de hombres y mujeres libres y valientes, que se atrevan a andar a contracorriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo su propia fe en Dios, Señor y Salvador"; cuando pidía por la paz en el mundo y se conmovía por toda la humanidad.

Juan Pablo II hizo historia hasta el último momento de su vida uniendo su sufrimiento a la cruz redentora de Cristo mostrándonos a todos que sólo así se puede llegar hasta el final de nuestros días con la clara certeza de haber cumplido como Jesucristo la misión que Dios Padre nos ha dado a cada uno de nosotros y demostrandole al mundo y especialmente a los enfermos que la dignidad de una persona no pasa por las dificultades fisicas sino por como se encuentra nuestra alma.

GRACIAS JUAN PABLO II POR HABER SIDO

DURANTE TODA TU VIDA UN EVANGELIO VIVIENTE

POR ALEJANDRA GONZÁLEZ

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