f)
Ejemplo de virtudes
Humilde, muy humilde era aquel Papa que en su "Testamento espiritual"
dejaría escrito a sus hijos e hijas: «Nací pobre, he vivido
pobre, muero pobre». Se trataba, ciertamente, de una pobreza que iba más
allá de lo puramente material: Giuseppe Sarto, dentro de los designios
Divinos elegido sucesor de Pedro para gobernar la Iglesia del Señor,
jamás se aferró a seguridad humana alguna, viviendo el desprendimiento
en grado heroico, apoyado siempre en una total confianza en la Providencia divina.
A no pocos edificó su admirable testimonio de caridad y de amor al prójimo.
Cuando a su puerta tocaba alguien que necesitaba de su ayuda, renunciaba incluso
a lo que él necesitaba para alimentarse: su magnanimidad no tenía
límites.
Sobrio y frugal en las comidas; amante de la limpieza y del orden; sencillo
en sus vestidos; para nada amigo de recibir aplausos: así se mostró
siempre Guiseppe, primero como presbítero, luego como Obispo y Cardenal,
y también como Sucesor del Apóstol Pedro.