VAMOS,
PASTORES, VAMOS,
VAMOS A BELÉN
A VER EN AQUEL NIÑO
LA GLORIA DEL EDÉN, (2v)
LA GLORIA DEL EDÉN. (2v)
1.
¡Oh, qué precioso Niño!,
yo me muero por él;
su boquita me encanta,
sus ojitos también.
El padre lo acaricia,
la madre mira en él,
y los dos, extasiados,
contemplan a aquel ser,
contemplan a aquel ser, sí...
2.
Es tan lindo el chiquito,
que nunca podrá ser
que su belleza copien
el lápiz y el pincel,
pues el eterno Padre,
con su inmenso poder,
quiso que el Hijo fuera
inmenso como Él,
inmenso como Él, sí...