Santificación
de Juan Pablo II pronto, dice el Papa en Wadowice
sábado, 27 mayo 2006
Benedicto
XVI ha visitado Wadowice, la localidad natal de su antecesor, Juan Pablo II,
donde ante varias decenas de miles de personas ha resaltado la "fe firme"
de Karol Wojtyla y ha rezado para que el primer Papa polaco de la historia "sea
pronto elevado a la gloria de los altares".
Vengo con gran
emoción al lugar donde nació mi gran predecesor, donde pasó
su infancia y su adolescencia", fueron las primeras palabras pronunciadas
en polaco por Joseph Ratzinger.
Benedicto
XVI fue acogido con cánticos, palmas y vivas por los vecinos de Wadowice,
muy agradecidos y orgullosos, según dijeron, por la visita del Papa alemán
a este pueblo de 20.000 habitantes convertido en lugar de peregrinación
para católicos de todo el mundo.
El Pontífice añadió que quería venir "expresamente" al lugar donde maduró la fe de Wojtyla para rezar "junto a todos vosotros para que sea pronto elevado a la gloria de los altares", lo que piden miles católicos polacos que el día 2 de cada mes en recuerdo de la fecha en que murió, 2 de abril del 2005 se reúnen ante el arzobispado de Cracovia para rezar por su rápida santificación.
La referencia a la beatificación de Juan Pablo II es la segunda que hace el Papa en pocas horas, tras hablar en la misma con miles de jóvenes reunidos anoche en el arzobispado de Cracovia.
El proceso de beatificación de Juan Pablo II se abrió el 28 de junio del 2005 en Roma, sin tener que esperar a que transcurrieran cinco años de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico, por expreso deseo de Ratzinger.
Aunque se da por hecho que será breve, teniendo en cuenta los numerosos testimonios que están llegando al Vicariato de Roma sobre supuestos milagros por su intercesión, el postulador de la causa, el sacerdote polaco Slawomi Oder, lo ha "frenado" recordando que durante su pontificado, escribió entre discursos y documentos más de 100.000 páginas, cuyo estudio lleva tiempo.
En
una mañana fría, pero caldeada por los miles de pañuelos
ondeados, Benedicto XVI visitó la basílica de la Inmaculada Concepción,
la casa natal de Juan Pablo II, convertida en museo, y se reunió en la
plaza Rynek, en el centro del pueblo, con los miles de polacos que le vitorearon,
en la misma línea que en las concentraciones de los pasados días
en Varsovia y Czestochova.
Mirando la basílica, Benedicto XVI recordó que Juan Pablo II tomó la primera comunión, fue monaguillo y allí conoció el ambiente de la vida sacramental, de la evangelización y de la formación de una fe madura.
Acompañado por el cardenal de Cracovia, Stanislaw Dziwisz, que fue el fiel secretario de Juan Pablo II durante 40 años y que dijo que le recibían con el mismo cariño con que lo hicieron con Wojtyla, Benedicto XVI firmó en el libro de honor del templo y visitó la casa natal, observado las decenas de fotografías de Karol Wojtyla en los años de niñez y juventud.
Se le vio emocionado,
ya que esta etapa de la peregrinación que realiza siguiendo las huellas
de Juan Pablo II fue una de las más emotivas, pero se le vio sobre todo
feliz por cumplir el sueño de seguir los pasos de su amigo Wotjyla, del
que fue su brazo derecho durante 24 años.
FUENTE: www.mexicosiemprefiel.com